domingo, 1 de abril de 2012

Primer Recorrido - 28/03/2012


Según Vilem Flusser ” las imágenes son superficies con significado, señalan algo ubicado afuera, en el espacio-tiempo, que han de ser concebibles en forma de abstracciones, ya que las cuatro dimensiones se reducen a dos. A esta capacidad de abstracción se la llama “imaginación”. Es así q el significado de una imagen muestra la síntesis de dos intenciones: la q se manifiesta en la imagen y la del contemplador, es por eso q una misma imagen da de resultado varias interpretaciones.
En el caso de la imagen técnica, el contemplador las toma como ventanas, las cree  como a sus propios ojos, su crítica es un análisis del mundo y no de su generación.  Esta actitud es peligrosa porque la objetividad de las  imágenes técnicas es un engaño, pues, no son simbólicas, sino que representan complejos simbólicos mucha más abstractos que las imágenes tradicionales. La imaginación que las fabrica es la capacidad de re codificar conceptos de textos en imágenes; y al contemplar estas imágenes, vemos unos conceptos novedosamente cifrados del mundo de afuera.

 Es así que en base a estas afirmaciones se eligió trabajar sobre tres fotografías digitales tomadas en el museo del Bicentenario en la ciudad de Buenos Aires, esta serie de imágenes técnicas están enfocadas en los reflejos que se producen dentro y fuera de este espacio museístico, la forma que incide la luz sobre estos cristales, lo que dejan ver, lo que ciegan, lo que generan.
¿Por qué este espacio, recientemente construido tiene estas características? ¿Qué trata de representar? En la primer fotografía los planos se superponen debido al reflejo del cristal, vemos un afuera q se adentra y un adentro que pierde sus límites en los reflejos del afuera. Esto nos permite ver el contraste arquitectónico de este museo con los edificios históricos que se encuentran a su alrededor construidos en épocas pasadas. Al combinarse las perspectivas, las líneas constructivas se mezclan y generan una confusión óptica al espectador de la imagen.  El museo que habla de la historia lo hace a través de su arquitectura, no solo por el contenido que expresa sino por lo que genera al encontrarse emplazado en ese lugar especifico, al lado de la casa rosada, sobre los cimientos de la aduana Tylor, a metros de la plaza de mayo, en el centro de la ciudad donde la historia está presente a cada paso. El techo vidriado permite introducir todo esto en el espacio museístico, así como también sus paredes de ladrillos y las arcadas q separan las salas de exposiciones. Este continuo juego del adentro y del afuera, del pasado y del presente  es lo q tratan de mostrar estas fotografías.
Como ocurre en la segunda fotografía:  el piso transparente deja ver los vestigios del pasado, pero el reflejo del techo vidriado sobre esta superficie lo ciega, ocultándolo nuevamente.
Este museo busca introducir  al espectador en la historia para q forma parte, no solo a través de la información q en él se brinda si no también a través de su participación en el mismo.

En base a la teorización de Philippe Dubois en el texto “De la verosimilitud al índice” la elección de las fotografías aquí analizadas se enmarcan dentro de de la teoría  de la fotografía como transformación de lo real, donde se intenta demostrar  q la imagen técnica no es un espejo neutro sino un útil de transposición, de análisis, de interpretación, incluso de transformación de lo real.



1 comentario:

  1. V++.
    Muy buen trabajo. Desde la elección de las fotos analizadas a las referencias a Flusser y Dubois, el trabajo es muy consistente en términos estéticos y conceptuales. Siguiendo en esta misma dirección en el próximo se podría integrar aún más esa relación entre la cuestión práctico la y la cuestión teórica. Es decir, cómo leer desde Flusser las imágenes que vos trabajás. Desde el encuadre, la iluminación, el trabajo por capas, etc.
    Es importante cuidar la ortografía y la redacción, que por momentos es un tanto confusa.
    Sebastián.

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