La exhibición temporaria “Claridad: la vanguardia en lucha" que se presenta en el
Museo Nacional de Bellas Artes de Bs. As. Busca mostrar a través de una gran
variedad y cantidad de ejemplos, las ideologías político, sociales, económicas
y culturales que influían en la clase trabajadora argentina y del mundo a
principios del siglo XX. Esta exhibición
no solo apela a cuadros colgados en las paredes, sino que también posee una
gran cantidad de revistas de la época, libros baratos, grabados, esculturas,
ilustraciones, películas, etc, objetos que no califican dentro del Alto Arte,
sino que pertenecen a la cultura popular y que casi siempre se encuentran fuera
de los museos de arte.
Esta contraposición pone en evidencia las ideas de Georges
Didi-Huberman cuando señala que “el museo es un aparato de Estado que exige
centralismo, territorializa, no puede prescindir de ideas como “obra maestra”, “colección”,
etc. Pero, al mismo tiempo una exposición es una máquina de guerra, un
dispositivo asociado al nomadismo, a la desterritorialización. Una máquina de
guerra no debe tratar de tomar el poder sobre los espectadores, sino proporcionar
recursos que incrementan la potencia del pensamiento”.
La contraposición entre aparatos de Estado y máquinas de
guerra podría llevar a pensar en la oposición que establecía Adorno entre
industrias culturales y el gran arte, y esto es lo que ocurre en esta exposición
“Claridad”. La oposición es clara, la muestra permanente del MNBA está
compuesta íntegramente por pinturas, esculturas y obras del alto arte, mientras
que esta muestra apela a otros elementos de la cultura popular como son las revistas y
películas.
En los siguientes fotomontajes que, como diría Dubois “transforman
la realidad” se busca volver a la calle estas obras del a cultura popular,
volverlas a poner en el contexto en el cual fueron creadas. Pero en este diálogo
con el entorno surgen otros conflictos. El barrio de Recoleta, donde se encuentra
emplazado el MNBA, es un barrio de ciudadanos acaudalados, pertenecientes a la
oligarquía argentina, con exclusivas tiendas comerciales, cafeterías y espacios
culturales, donde la voz del obrero y la ideología de la clase trabajadora es
negada completamente.
El lenguaje y los temas que se desarrollan en los ejemplos
utilizados de la revista claridad son completamente opuestos al que vemos
reflejado en las paredes del Hard Rock Café, el BS. As. Design y el Centro Cultural
Recoleta. Es evidente que el tiempo, la época, es otra y las personas que se
expresan no tienen los mismos ideales. Tienen otros intereses y representan
otros pensamientos opuestos a los expresados en la exposición del museo.
Estas construcciones realizadas con fotografías del lugar e imágenes
de la muestra lo ponen en evidencia de una manera muy clara y hace preguntarnos
sobre la sociedad actual, sobre los ideales que hoy imperan y sobre la clase
trabajadora, si su voz fue escuchada o solamente apagada con el tiempo.



V+.
ResponderEliminarMuy buen trabajo. Fundamentalmente las relaciones del comienzo con el texto de Didi-Huberman. Creo que hubiera sido interesante continuar con ese análisis para profundizar en cuestiones bastante complejas que hacen a la relación de los museos con las muestras que albergan y con el entorno urbano en sí.
Por otro lado, me parece que las fotos proponen una diálogo muy interesante con el texto. Quizás habría que buscar la forma de no hacer tan literal esa contradicción que te interesa marcar. Es simplemente cuestión de ir experimentando. No hay fórmulas para eso; es en la medida que uno va probando que surgen cosas. De todos modos, no quita que ya de por sí sean interesantes como imágenes.
Sebastián.